BIENVENIDOS AL BLOG CON LOS APUNTES DE LIBÉLULA desde el 18 de enero de 2009


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EL
18 DE ENERO DE 2009 COMENCÉ A POSTEAR LOS EJERCICIOS REALIZADOS EN EL TALLER LITERARIO DE *EL CLUB DE LOS POETAS VIVOS*, UN GRUPO DE MSN, QUE ME QUEDARON DE RECUERDO DE AQUELLA ÉPOCA INOLVIDABLE, MUY CREATIVA Y DE GRAN AMISTAD.

Después de publicar los ejercicios literarios, me dediqué a postear textos que me interesaron por su contenido sobre diversos temas humanísticos.

SI ALGÚN VISITANTE OSADO QUIERE HACER LOS EJERCICIOS EN LOS COMENTARIOS, ME ENCANTARÁ COMENTARLO Y/O AGREGARLO.





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viernes, 21 de junio de 2019

144. La “e” epentética




epéntesis
Del lat. tardío epenthĕsis, y este del gr. ἐπένθεσις epénthesis; propiamente 'intercalación'.

1. f. Fon. Adición de algún sonido en una palabra, especialmente en posición interior, como en tendré, del antiguo tenré.

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 -Es un término griego formado sobre las raíces epi ‘además’, en ‘en’ y thesis ‘poner’. Se puede traducir, más o menos, como ‘meter en medio’. Se trata de sonidos que se cuelan en el interior de las palabras.





¿Qué significa el término EPÉNTESIS?

 -La EPÉNTESIS es un proceso fonológico que consiste en introducir algún sonido en el interior de una palabra.
  -La EPÉNTESIS suele estar motivada porque se facilita la pronunciación de una secuencia más difícil de articular.

  -Cuando nos equivocamos y decimos en cunclillas estamos incurriendo en EPÉNTESIS, que consiste en la adición de un sonido a una palabra, sonido que, por otro lado, constituye una incorrección.
  -De allí la n que muchas personas adicionan en la palabra cunclillas.

-La EPÉNTESIS es un fenómeno frecuente en el habla espontánea.
  -Los niños son muy dados a este tipo de inserciones. Cuando era chiquita Aurora solía decir ‘piato’ en lugar de plato.

 -¿Para qué sirve la EPÉNTESIS?
  -Las causas de la EPÉNTESIS pueden ser de lo más variado. A menudo, sirve para facilitar la articulación. Los sonidos que se introducen liman asperezas y facilitan así la pronunciación de secuencias complicadas.

 -Algunos cantantes acostumbran introducir vocales de más en la letra de las canciones, de forma que una noche perpetua puede acabar convertida en noche perepetua.

 -Estas adiciones pueden servir para facilitar la articulación y conseguir así un canto más fluido e incluso para completar el número de sílabas de un verso.

 -A veces, por analogía con otras palabras suelen emplear EPÉNTESIS. La influencia de infringir es lo que explica que el verbo infligir acabe convertido muchas veces en inflingir (forma incorrecta).

 -La EPÉNTESIS puede intervenir incluso en la adaptación de préstamos. Ocurrió en francés, por ejemplo, con una palabra que se tomó prestada del holandés: bolwerc recibió una acción epentética en su paso hacia la forma boulevard, que es de donde sale nuestra versión bulevar.


-¿Ha sido la EPÉNTESIS la causante de la evolución del latín al español?
  -Efectivamente, la EPÉNTESIS ha tenido un papel fundamental en la evolución del latín al castellano. Por ejemplo, a nuestros antepasados les costaba trabajo pronunciar secuencias como -nr- o -mr-. Por eso, las rompían introduciendo sonidos que les servían de apoyo.

 -El futuro del verbo tener debería ser teneré, pero se perdió la vocal del medio y se quedó en tenré. Esa secuencia debía de resultarles áspera a los formadores castellanos, porque se convirtió en tendré, que es la forma que ha llegado hasta nuestros días.

 -La etimología de hombre es realmente curiosa e incluso podría decirse que bastante profunda. Los latinos tuvieron a bien pensar que el hombre como especie (el ser humano) era un animal que provenía del suelo (humus en latín). El parecido entre homo y humus es obvio, pues proceden incluso de la misma raíz indoeuropea; así, un hombre (homo) es el que sale del suelo (humus).

 -La palabra hombre del latín hóminem perdió la terminación y quedó en hómine. También se perdió la i, que estaba en una posición muy débil: después de la sílaba acentuada de una palabra esdrújula. El resultado fue homne. Dos consonantes nasales tan juntas no les debieron de parecer una buena idea a los castellanos de esa época, así que transformaron la n en r: homre. Esa solución tampoco los convenció del todo, por lo que deslizaron una b que dio lugar a la palabra actual: hombre.

 -Algunas EPÉNTESIS que surgieron a lo largo de los siglos se deshicieron después por influencia de la lengua culta. Eso ocurrió con formas históricas como corónica e Ingalaterra (hay incluso una obra de teatro de Calderón que se titula La cisma de Ingalaterra). El caso es que estas variantes volvieron al redil etimológico y por eso hoy decimos crónica e Inglaterra.

 -La EPÉNTESIS es un fenómeno amplio e importante. Se manifiesta a menudo en la lengua actual y tiene mucho que ver con los procesos históricos que han ido dando forma al vocabulario a lo largo de los siglos. 
-Casos similares se presentan en palabras como aereopuerto por aeropuerto, gaseoducto por gasoducto, indiosincrasia por idiosincrasia.








Aprendamos algo nuevo hoy: un nuevo concepto y una nueva palabra.  Les presento la “epéntesis”.  Esta palabra viene de una palabra latina, que a su vez venía de una griega, y significaba ‘intercalación’, específicamente de un sonido dentro de un vocablo.  Ejemplos de epéntesis lo son “corónica” por crónica, “gorupa” por grupa o “tíguere” por tigre.

La epéntesis sucede en todas las lenguas, tanto natural como deliberadamente.  Ocurre en los procesos evolutivos lingüísticos, pero también se usa en la poesía, por ejemplo, para alcanzar una métrica deseada.  El sonido insertado puede consonántico o vocálico.

Hoy nos interesa en particular la “e” epentética, es decir, la “e” que se inserta en algún lugar de una palabra. 

El asunto comienza según el latín evoluciona hacia el español.  A medida que se establecía la estructura fonética del español, se hacía claro qué secuencias de sonidos serían aceptables.  Por ejemplo, las combinaciones de consonantes que podían comenzar una sílaba se limitaron a una oclusiva (p, b, t, d, k, g, f) + una “líquida” (r, l), exceptuando las combinaciones “dl” y “tl”.  Ejemplos: BLanco, CRisis, DRástico, FLema, GRande, PLebeyo, TRauma, etc.

Debido a esta restricción, una sílaba no podía comenzar con una combinación como “s” + consonante.  Los hispanorromanos empezaron a tener problemas pronunciando palabras latinas como scala, schola, scriptura, spatula, spiritum, stadium, status, stomachus.  Sin pensarlo, fueron añadiendo, en todos estos casos, una “e” al principio.  Este ajuste fonético nos dejó en español innumerables palabras: escala, escuela, escritura, espátula, espíritu, estadio, estatus, estómago.

Con la inserción de esta “e”, se separaba la secuencia impronunciable de consonantes, y se creaba una nueva sílaba: ES-ca-la, ES-ta-dio, ES-cri-tu-ra.  Recordemos que la vocal es el núcleo obligatorio de toda sílaba española.

Hoy en día, continuamos añadiendo la “e” epentética cada vez que adoptamos en español palabras extranjeras que comienzan con “s” + consonante.  Por ejemplo, ¿qué ha pasado con “scanner”, “scan”, “standard” y “slogan”?  Tenemos hoy: escáner y escanear, estándar y eslogan.  (De paso, para los fiebrús, cuando la “e” se añade al frente de la palabra, técnicamente se llama “protética”).

El Diccionario de la Real Academia recoge otras palabras del inglés con esa adaptación: estrés, estárter, esprínter y esprintar, esnob y esnobismo, esnifar (de “sniff”, oler una droga), espín (de “spin”), esmoquin (de “smoking jacket”), esplín (de “spleen”, ‘melancolía, tedio vital’), estique (de “stick”, palillo de escultor), esterlina (de “sterling”).  Que conste: el que salgan en el diccionario, no significa que hay que usarlas.  De otras lenguas, incluye: eslalon (del deporte noruego “slalom”) y espagueti (del italiano “spaghetti”), entre otras.

Fíjense que la dificultad de pronunciar esos grupos consonánticos no se limita al comienzo de las palabras.  Se manifiesta también al final de la palabra, en la formación de plurales.  Sabemos que si el vocablo termina en vocal, añadimos una “s” y ya está: “casa+s”, “meta+s”, “libro+s”.  Pero si la palabra termina en consonante, tenemos que añadir “e” antes de la “s”: color+es, pan+es, reloj+es.  Esa “e” también es epentética: nos permite evadir el grupo consonántico incómodo y formar sílabas con vocal como núcleo: co-lo-res, pa-nes, re-lo-jes.

En otras lenguas, estos grupos consonánticos no presentan problemas.  En inglés, no hay dificultad en decir: “special”, “state”, “scratch”, o bien “colors”, “tests”, “cars”.  Tampoco en español es imposible.  Tenemos onomatopeyas o palabras extranjeras cuyos plurales formamos sin “e” epentética, por ejemplo, “zigzags”, “chips”, “cómics”. 

Sin embargo, bien sabemos que un aspecto distintivo del “acento” español en inglés es añadir esa “e” al principio... Decir cosas como “Estanley, are you estaying in Espain until Espring? nos confirman que existe una estructura fonética en cada lengua y que, de algún modo, nuestras posibilidades de pronunciación se rigen por ella

(Publicado en El Nuevo Día el 22 de enero de 2008)


http://maiasherwood.com/columnas-lista/131-la-e-epentetica

https://es.slideshare.net/rosium/etimologia-10090131

https://www.slideshare.net/colegiohumbertomata/metaplasmos-73194392

https://www.slideshare.net/novus/los-fenmenos-lingsticos?nomobile=true





https://issuu.com/santiagosolera/docs/normas-de-etimologia-c-t-1226918777709117-8/60

https://issuu.com/santiagosolera/docs/normas-de-etimologia-c-t-1226918777709117-8/60


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