BIENVENIDOS AL BLOG CON LOS APUNTES DE LIBÉLULA desde el 18 de enero de 2009


BIENVENIDOS AL BLOG CON LOS APUNTES DE LIBÉLULA INICIADO EL 18-01-09


EL
18 DE ENERO DE 2009 COMENCÉ A POSTEAR LOS EJERCICIOS REALIZADOS EN EL TALLER LITERARIO DE *EL CLUB DE LOS POETAS VIVOS*, UN GRUPO DE MSN, QUE ME QUEDARON DE RECUERDO DE AQUELLA ÉPOCA INOLVIDABLE, MUY CREATIVA Y DE GRAN AMISTAD.

Después de publicar los ejercicios literarios, me dediqué a postear textos que me interesaron por su contenido sobre diversos temas humanísticos.

SI ALGÚN VISITANTE OSADO QUIERE HACER LOS EJERCICIOS EN LOS COMENTARIOS, ME ENCANTARÁ COMENTARLO Y/O AGREGARLO.





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lunes, 11 de febrero de 2013

59. TIERRA DE LOS GUERREROS ÁGUILA Y JAGUAR DE LOS MEXICAS





MÉXICO

Un poblado de espíritu mágico

A 140 kilómetros del Distrito Federal, este pueblo es fértil en valles y energías.Fotos.
Tierra frondosa. En las afueras, paisajes exuberantes y ruinas arqueológicas enclavadas en los cerros, con panorámicas únicas. Foto: Diario Perfil
Tierra frondosa. En las afueras, paisajes exuberantes y ruinas arqueológicas enclavadas en los cerros, con panorámicas únicas. Foto: Diario Perfil Ver fotogalería ]

Ficha

Cuánto tiempo ir:  días
Cuándo ir: 
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Por Gustavo Emilio Rosales (*)
Malinalco es un poblado elocuente: todo habla en él, todo significa. Asombra constatar que a tan sólo dos horas de ese monstruo de mil cabezas que es la Ciudad de México se encuentre este lugar fantástico, donde el maíz regala sin reserva su sabor, el viento es transparente, la piedra, milenaria, y los horizontes posibles se hallan cubiertos de un verdor diverso y fértil.
La huella de las antiguas civilizaciones mexicanas se expresa en el principal atractivo de esta localidad, que es el único templo monolítico del continente americano. Tallado en piedra –al lado de una pirámide de mediana altura desde cuya cima se contempla el paisaje arrobador de Malinalco, tapizado de vegetación exuberante y casitas blancas con techos de tejas–, esta reliquia llamada Cuauhcalli (“la casa de las águilas”, en lengua náhuatl) es una cámara amplia, cuyo umbral tiene la forma de una serpiente con las fauces abiertas y su interior guarda nichos zoomórficos que rematan en cabezas esculpidas de rapaces y felinos.
El ascenso a la montaña coronada por este prodigio es un atractivo en sí mismo para quienes gustan de avistar aves, admirar la diversidad de especies vegetales propias del entorno boscoso húmedo y reflexionar sobre los sincretismos culturales centroamericanos, al encontrarse con vestigios arqueológicos de las ancestrales sociedades matlatzinca y mexica y, simultáneamente, atestiguar los símbolos de la conquista española, como las enormes cruces de Semana Santa, enclavadas en una ladera.

Madurez. Para llegar al templo Cuauhcalli, se trepan 400 escalones. Aquí se iniciaban los guerreros águila y jaguar, los más importantes de la jerarquía azteca. Foto: Diario Perfil

En este templo insólito se ordenaban como tales los combatientes de las dos castas de guerreros sacerdotales del México precolombino: un grupo aspiraba a templar su espíritu con el ejemplo del tigre u ocelote; el otro bando se inspiraba en los dones del águila. Las leyendas de esta iniciación mística y marcial, tejidas popularmente con un tono que mezcla los filmes de Quentin Tarantino con los famosos relatos de Carlos Castaneda, proyectan a Malinalco hacia el mundo como uno de los principales ombligos de sabiduría esotérica. No es entonces gratuito que dicho asentamiento haya sido fundado por una poderosa hechicera, llamada Malinalxóchitl.
Numerosos visitantes acuden a Malinalco no sólo atraídos por la belleza del sitio, sino también buscando impregnarse de esa energía no ordinaria, ya sea para mejorar la salud o enriquecer el conocimiento de sí. En el pueblo, por supuesto, hay precisas ofertas al respecto, como limpiezas del aura corporal; tratamientos basados en la aplicación de arcillas locales, que tranquilizan y embellecen, o el tan estupendo como longevo baño de vapor prehispánico, conocido como temazcal.
Por otra parte, el universo colonial de Malinalco brinda como joya principal los murales del convento agustino del Divino Salvador, que datan del siglo XVI. Una vez más, la fusión de las estéticas aborigen y europea se verifica en estas singulares pinturas que trazan ámbitos de ensueño donde se unen lo sagrado y lo profano, lo lúdico y lo reverencial. Su estado de conservación es meritorio.
Al estar rodeado de extensas áreas verdes en las que abundan riachuelos, Malinalco se encuentra provisto de un catálogo de deportes al aire libre, tanto sea para familias o extremos. El paseo a comer una trucha pescada por uno mismo en alguno de los muchos criaderos cercanos resulta imperdible. Y si a esto le agregamos buenos museos, como el universitario Luis Mario Schneider, este hermoso pueblito mexicano suma todos los puntos de un auténtico destino de placer.

Son deliciosas las frutas que nacen en esta tierra fértil. Foto: Diario Perfil
DATA
  • La mejor ruta. Por micro, desde el DF, hay que salir de la Terminal Poniente de Observatorio (la Línea 1 del subte llega hasta ahí) y abordar unidades de la compañía Águila. El costo del pasaje es de US$ 7 y el tiempo de recorrido, 120 minutos.
  • Hospedaje. El Hotel Santa Mónica es céntrico, limpio y económico. Aproximadamente US$ 50 por noche.
  • Sabores. Dos must de la gastronomía local son los restaurantes “Las Palomas” y “Los Placeres”. Almuerzos o cenas completos desde US$ 10-

Tierra frondosa. En las afueras, paisajes exuberantes y ruinas arqueológicas enclavadas en los cerros, con panorámicas únicas. Foto: Diario Perfil

jueves, 17 de enero de 2013

58. Apuntes para identificar un buen libro de aventura...







http://www.lecturalab.org/story/Apuntes-para-identificar-un-buen-libro-de-aventuras_3184  

Apuntes para identificar un buen libro de aventuras
Acción, viajes, héroes, heroínas, evasión, aprendizaje… son algunas de las ideas que vienen a la cabeza al pensar en los libros de aventuras. Una buena combinación de estos ingredientes, en adecuadas dosis, es indispensable para disfrutar de este género.

  CONSEJOS
En las obras de aventuras valoraremos principalmente:
·      Que la secuencia narrativa de la obra se desarrolle de forma equilibrada: los capítulos previos a la acción predisponen y preparan al lector para afrontar el conflicto propiamente dicho y la resolución final lo devuelve a la normalidad con el bagaje del camino recorrido.
·      Que la construcción del marco espacial y temporal parta de una buena labor de documentación del autor.
·      Que los personajes tengan encarnadura y estén bien definidos, que mantengan coherencia entre lo que dicen, las acciones que realizan y las consecuencias de estas.
·      Que trasmita emoción, peligro, incluso a veces una sensación de vértigo, ayuda a que el lector se identifique con la historia y se implique en la acción, que se sienta inmerso en la aventura.
·      En las novelas de carácter iniciático, otro valor añadido para el lector es que éste, a través de las vicisitudes que acontecen a los protagonistas, pueda compartir con ellos dudas y aprendizajes.
·      Que el final no sea previsible y sea acorde con lo acontecido a lo largo del conflicto.

Toma un libro, busca un buen sitio y… ¡qué comience la aventura!


sábado, 12 de enero de 2013

57. MIS PRINCIPIOS COMO ARGENTINA

http://www.argepundit.com/



-Que las relaciones sociales en Argentina se basen en el amor, la justicia y el respeto, no en la “lucha de clases” el odio y la envidia.
-Que la función primordial del estado sea asegurar a cada individuo el disfrute de sus derechos individuales, incluyendo el derecho a la vida, a la integridad física, a la propiedad. No en la creación de arbitrarios derechos “sociales” que frecuentemente solo sirven como excusa para el totalitarismo.
-Que el patriotismo sea entendido como amor a nuestras tradiciones, no como un sentimiento xenófobo que extiende la lucha de clases entre grupo sociales a la lucha de clases entre países.
-Que la igualdad de oportunidades en la educación no sea una excusa para mantener un sistema público que es utilizado como un mecanismo de adoctrinamiento en manos del gobierno o de extorsión en manos de los sindicatos.
-Que la justicia sea entendida como darle a cada uno lo que en derecho le corresponde, no un concepto vago de “justicia social” o una excusa para la venganza.
-Que la igualdad se entienda como igualdad de oportunidades, no como igualdad de resultados.
-Que la paz sea entendida como el imperio de la justicia y no como la mera ausencia de violencia o la rendición ante la injusticia.
-Que la política internacional Argentina se base en buscar afinidades con los países que comparten nuestra visión del mundo y no en la paranoia, el complejo de inferioridad “latinoamericano” o la búsqueda de excusas para nuestros propios fracasos.
-Que la vida sea respetada desde la concepción hasta la muerte natural. No un país en que los débiles (viejos o niños) paguen por los errores de los demás o sean sacrificados para el beneficio de nadie.
-Que los recursos que se recauden en impuestos sean los indispensables para asegurar la provisión de los servicios esenciales del estado, no como un mecanismo de redistribución.
-Que se ayude a los que necesitan una oportunidad, no a los que son necesarios para ayudar a los políticos a conquistar más poder.
-Que se entienda que la propiedad privada es una consecuencia directa de la libertad individual y base indispensable de la prosperidad.
-Que se incentive la responsabilidad personal: se premie el esfuerzo y consecuentemente se pague el fracaso. El éxito no es un derecho, es un privilegio.
-Que se proteja e incentive el ahorro, canalizando la inversión mediante un sistema financiero y un mercado de capitales que respete la libertad, la transparencia y la seguridad jurídica.

http://www.argepundit.com/

martes, 20 de noviembre de 2012

56. LOS 20 MEJORES INICIOS DE NOVELAS FAMOSAS



http://igolcher.blogspot.com.ar/2010/09/los-20-mejores-inicios-de-novelas_04.html





Los 20 mejores inicios de novelas 
La primera obligación de una novela- no la única, pero sí la primordial, aquella que es requisito indispensable para las demás- no es instruir, sino hechizar al lector: destruir su conciencia crítica, absorber su atención, manipular sus sentimientos, abstraerlo de su mundo real y sumirlo en la ilusión. El novelista llega indirectamente a la inteligencia del lector, después de haberlo contaminado con la vitalidad artificial de su mundo imaginario y haberlo hecho vivir, en el paréntesis mágico de la lectura, la mentira como verdad y la verdad como mentira”. 

Mario Vargas Llosa. (La verdad de las mentiras. 2002:213).

Dicen los narradores, especialmente los que practican otras formas de escritura como el periodismo, que la primera frase es lo más importante de un texto: si no logra capturar al lector, todo mérito posterior es vano. 
Según esta premisa, el inicio debe ser lo suficientemente seductor e intrigante como para forzar a quien lo lea a avanzar al próximo párrafo. Debe atrapar al lector cueste lo que cueste; caso contrario, él se irá por ahí, detrás de comienzos más prometedores, en el universo de páginas que se ofrecen a sus ojos.

Para aprender cómo escribir párrafos iniciales que cautiven, nada mejor que ver cómo lo hacen los expertos. Así que, si conseguimos que usted se haya quedado hasta estas líneas, lo invitamos a seguir un poco más y leer algunos de los comienzos preferidos:

Al principio fue una frase que te dejó aferrado al libro. Van en el orden del entusiasmo que despertaron, sin ninguna jerarquía.

1. Don Quijote. Miguel de Cervantes Saavedra. 
     "En algún lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor…”
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Es quizás el inicio de novela más famoso, citado con frecuencia incluso por quienes nunca han abierto un ejemplar de esta obra. 




2. Cien años de soledad - Gabriel García Márquez

Se comenta que Gabriel García Márquez ha llegado a dedicar meses enteros al primer párrafo de un libro. Veamos los resultados:

“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo” 





3. Crónica de una muerte anunciada. El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo, 







Cruce de tiempos: el presente de la muerte, el pasado de la remota niñez, dos iniciaciones opuestas. Y dos comienzos logrados, sin duda.


4.     Moby Dick. Call me Ishmael. Herman Melville.


Moby-Dick es una novela del escritor estadounidense Herman Melville publicada en 1851.
Trata de la obsesiva y autodestructiva persecución de una gran ballena blanca (cachalote) realizada por el capitán Ahab. No obstante, el tono de la novela, al margen de los pasajes que describen la persecución y transformación que va sufriendo el personaje, es eminentemente enciclopédico, incluyendo el autor extensas y detalladas descripciones de la pesca de las ballenas en el siglo XIX y multitud de otros detalles sobre la vida marinera de la época. Quizá por ello la novela no tuvo ningún éxito comercial en su primera publicación, aunque con posterioridad haya servido para cimentar la reputación del autor y situarlo entre los mejores escritores estadounidenses. La frase inicial del narrador («Call me Ishmael» en inglés, traducido al español a veces como «Llamadme Ismael», otras veces como «Pueden ustedes llamarme Ismael»2 ) se ha convertido en una de las citas más conocidas de la literatura en lengua inglesa. El túnel – Ernesto Sábato. (1948).
“ Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne…”.

5. Rayuela. Julio Cortázar.

                                   

¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguirlas formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da cites precisas es la misma que necesita pape! rayado pare escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico" 

6. Ensayo sobre la ceguera - José Saramago



Se iluminó el disco amarillo. De los coches que se acercaban, dos aceleraron antes de que se encendiera la señal roja. En el indicador de paso de peatones apareció la silueta del hombre verde. La gente empezó a cruzar la calle pisando las franjas blancas pintadas en la capa negra del asfalto, nada hay que se parezca menos a la cebra, pero así llaman a este paso. 

7. Pedro Páramo, Juan Rulfo. 
“ Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera..."




8. La invención de Morel” de Adolfo Bioy Casares. (1940) 



Hoy, en esta isla, ha ocurrido un milagro. El verano se adelantó. Puse la cama cerca de la pileta de natación y estuve bañándome, hasta muy tarde. Era imposible dormir. Dos o tres minutos afuera bastaban para convertir en sudor el agua que debía protegerme de la espantosa calma. A la madrugada me despertó un fonógrafo. No pude volver al museo, a buscar las cosas. Huí por las barrancas. Estoy en los bajos del sur, entre plantas acuáticas, indignado por los mosquitos, con el mar o sucios arroyos hasta la cintura, viendo que anticipé absurdamente mi huida. Creo que esa gente no vino a buscarme; tal vez no me hayan visto. Pero sigo mi destino; estoy desprovisto de todo, confinado al lugar más escaso, menos habitable de la isla; a pantanos que el mar suprime una vez por semana.



                                           En referencia a 'La invención de Morel':
“He discutido con su autor los pormenores de su trama, la he releido; no me parece una imprecisión o una hipérbole calificarla de perfecta”.
                                                  Jorge Luis Borges
La novela de Adolfo Bioy Casares La invención de Morel (1949) obra fundacional de la literatura de anticipación, en la que a través de la ficción científica, policíaca y amatoria, concurren los tópicos del ingenio técnico, la reduplicación de la vida, los periplos de inmortalidad, los archivos de imágenes, los simulacros y finalmente los hologramas, alumbrando el estatuto ontológico de las imágenes en la nueva ecología de medios, cuestiones problematizadas por teóricos de la imagen como Jean Baudrillard, Paul Virilio o Susan Sontag. Dando lugar, finalmente, a una reflexión en torno al complejo paso de lo real a lo virtual en el cual el mundo de las imágenes amenaza por suplantar al mundo real.

En su mítica novela publicada en 1940, Adolfo Bioy Casares narra la aventura de un prófugo que se oculta en una isla aparentemente desierta –asolada por extrañas enfermedades en la que, sin embargo, descubre una forma peculiar de vida: la de un conjunto de personas cuya actividad a lo largo de un período limitado de tiempo es "proyectada" una y otra vez por una máquina alimentada por la energía de las mareas.
La invención de Morel es una ficción científica, policíaca y amatoria. Haciendo uso de una geometría implacable que pone en juego hipótesis que se van descartando analíticamente; la isla desierta, poblada de imágenes, en la que el narrador de la ficción se confina, se convierte en la prisión amorosa, en el paisaje filosófico ideal donde se asienta el amor, libre del mundo, entregado a sí mismo: isla de libertad, pero también isla interior, donde la pasión se va anudando a la mirada.

La obra se puede leer tanto como una fábula de amor trágico, como una arriesgada especulación sobre la relación entre el mundo real y el de las imágenes. 

9. Tres tristes tigres. Guillermo Cabrera Infante. 
Showtime! Señoras y señores. Ladies and gentlemen. Muy buenas noches, damas y caballeros, tengan todos ustedes. Good-evening, ladies & gentlemen. Tropicana, el cabaret más  fabuloso del mundo…




10.   Los detectives salvajes. Roberto Bolaño.



2 de noviembre. He sido cordialmente invitado a formar parte del realismo visceral. Por supuesto, he aceptado. No hubo ceremonia de iniciación. Mejor así.
Así comienza Los detectives salvajes, del escritor chileno Roberto Bolaño. Y así sigue: 3 de noviembre. No sé muy bien en qué consiste el realismo visceral. Tengo 17 años, me llamo Juan García Madero, estoy en el primer semestre de la carrera de Derecho. 


En pocas líneas, este inicio presenta al protagonista con toda la fuerza de la primera persona: con sus propias palabras y con su perspectiva. Pocos recursos son tan eficaces para interesar de inmediato.

11. Lolita de Nabokov: Comienzos embelesados, inicios que ya ponen en escena el tono completo de la novela: 
Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta.




12. La muerte de Artemio Cruz. Carlos Fuentes 




Yo despierto… Me despierta el contacto de ese objeto frío con el miembro. No sabía que a veces se puede orinar involuntariamente. Permanezco con los ojos cerrados. Las voces más cercanas no se escuchan. Si abro los ojos, ¿podré escucharlas?... Pero los párpados me pesan: dos plomos, cobres en la lengua, martillos en el oído, una… una como plata oxidada en la respiración. Metálico, todo esto. Mineral, otra vez. Orino sin saberlo. Quizás –he estado inconsciente, recuerdo con un sobresalto- durante esas horas comí sin saberlo. Porque apenas clareaba cuando alargué la mano y arrojé –también sin quererlo- el teléfono al piso y quedé boca abajo sobre el lecho, con mis brazos colgando: un hormigueo por las venas de la muñeca. Ahora despierto, pero no quiero abrir los ojos. Aunque no quiera: algo brilla con insistencia cerca de mi rostro. Algo que se reproduce detrás de mis párpados cerrados en una fuga de luces negras y círculos azules. Contraigo los músculos de la cara, abro el ojo derecho y lo veo reflejado en las incrustaciones de vidrio de una bolsa de mujer. Soy esto. Soy esto. Soy este viejo con las facciones partidas por los cuadros desiguales del vidrio.




13. La Regenta. Leopoldo Alas “Clarín”. 




Considerada por Mario Vargas Llosa la mejor novela del siglo XIX para España, es la historia de Ana Ozores, mujer de fina sensibilidad quien, gracias a su matrimonio con el regente de la audiencia, será aceptada por la mejor sociedad vetustense, pero su hermosura y delicadeza la convierten en víctima de la envidia de esa misma sociedad. 
    
                                                                           La Regenta

                                                                                Uno 
La heroica ciudad dormía la siesta. El viento sur, caliente y perezoso, empujaba las nubes blanquecinas que se rasgaban al correr hacia el norte. En las calles no había más ruido que el rumor estridente de los remolinos de polvo, trapos, pajas y papeles, que iban de arroyo en arroyo, de acera en acera, de esquina en esquina, revolando y persiguiéndose, como mariposas que se buscan y huyen y que el aire envuelve en sus pliegues invisibles. 

14. El Señor de los Anillos . J.R.R. Tolkien








Cuando el señor Bilbo Bolsón de Bolsón Cerrado anunció que muy pronto celebraría su cumpleaños centesimodecimoprimero con una fiesta de especial magnificencia, hubo muchos comentarios y excitación en Hobbiton.




15. Ulises. James Joyce. 




La mañana del 16 de junio de 1904, salía de su refugio en Dublín Leopold Bloom, quien más tarde se encontraría en la calle con Stephen Dedalus...

Así comienza la novela "Ulises", que años después se convirtió en el libro modernista, más influyente del siglo XX. 
Es una revolucionaria novela que cambió el panorama de la narrativa del siglo XX. Cuenta el transcurrir de un día normal de Leopold Bloom, un vulgar hombre de negocios, casado y de religión judía. El tratamiento de un hombre corriente como si fuese un nuevo héroe homérico es uno de sus rasgos de modernidad; otra característica es el uso de innovadoras técnicas narrativas.


16.  Madame Bovary.  Gustave Flaubert
“ Nos encontramos en una clase cuando entró el director. Le seguían un nuevo alumno con traje dominguero y un bedel cargado con un gran pupitre…”


17. Me llamo Rojo. Orhan Pamuk:
«Encuentra al hombre que me asesinó y te contaré detalladamente lo que hay en la otra vida.»



Pamuk ha conseguido una novela total. A la sabiduría de la mejor narración histórica se une el ritmo trepidante de la novela negra y una seductora historia de amor.

Me llamo Rojo nos introduce en el esplendor y la decadencia del Imperio Turco, una potencia que llegó hasta las puertas de Viena. Viajamos hasta el siglo XVI, el sultán desea inmortalizar su figura en un lienzo, pero la ley islámica lo prohíbe. La tentación vence y cuatro artistas trabajarán en secreto, elaborando un libro lleno de imágenes nunca antes pintadas. Hasta que uno de ellos desaparece.

18. Tambor de Hojalata. Gunter Grass 



La ancha falda


Lo reconozco: estoy internado en un establecimiento psiquiátrico y mi enfermero me observa, casi no me quita el ojo de encima; porque en la puerta hay una mirilla, y el ojo de mi enfermero es de ese color castaño que a mí, que soy de ojos azules, no es capaz de calarme.

De modo que mi enfermero no puede ser enemigo mío. Le he tomado afecto y, en cuanto entra en mi cuarto, le cuento a ese mirón sucesos de mi vida, para que, a pesar de ese estorbo de la mirilla, me vaya conociendo. El muy buenazo parece apreciar mis relatos, porque, en cuanto le meto alguna trola, me muestra, para demostrarme su agradecimiento, su última figura hecha de nudos. Si es o no un artista podría discutirse. Sin embargo, una exposición de sus creaciones sería bien acogida por la prensa e incluso atraería compradores. Anuda cordeles corrientes, que recoge y desenreda en las habitaciones de sus pacientes después de la hora de visita, convirtiéndolos en complicados fantasmas cartilaginosos que sumerge después en yeso,...

Utiliza un lenguaje simple y de narración en primera persona y en algunos momentos en tercera persona, ya que la obra trata de su autobiografía.
Pertenece a la narrativa del siglo XX mezcla el realismo, lo macabro, la fantasía y el simbolismo, lo grotesco y la culpabilidad colectiva, es pícara, amoral, poniendo en evidencia la falsa moral, en algunos casos utiliza paradojas.


19. La metamorfosis. Frank Kafka.




     Portada de Alianza Editorial. 
**Llama la atención que el nombre del autor aparece en la portada,  entrecortado. 

                                                       Parte I

Una mañana, al despertar de un sueño intranquilo, Gregorio Samsa se encontró en la cama  transformado en insecto monstruoso.  Estaba acostado sobre la  espalda, que era dura,  dura, como acorazada y levantando un poco la cabeza pudo ver  su  vientre convexo, color pardo, dividido por unos arcos rigidos; la manta había resbalado sobre esa superficioe y sólo una punta lo cubría todavía. Sus patas numerosas, de una delgadez lamentable en relación con el volumen del cuerpo, se agitaban frente a sus ojos.

                                                                ***
“ el hecho prodigioso, la transformación del pobre Gregorio Samsa en una cucaracha, tiene lugar en la primera frase de la historia, lo que instala a ésta, desde el principio, en lo fantástico”. M. Vargas Llosa. Cartas a un joven novelista. 1997: 107).


20. La casa de los siete tejados. Nathaniel Hawthorne




Cuenta la historia de una casa maldita. A finales del siglo XVII, en una pequeña localidad de Nueva Inglaterra, el coronel Pyncheon, de formación puritana, decide construirse una gran mansión en el lugar donde antes estaba la cabaña de Mathew Maule –hombre rudo y sencillo–, que presentan como hombre turbio, y que fue conducido al cadalso a causa de acusaciones de brujería. 

El coronel, que preside el juicio condenatorio, no puede disimular unas intenciones torcidas, con ánimo de apoderarse del terreno de Maule. El día de la inauguración de la imponente casa, el coronel muere repentinamente.
“Dios le dará sangre para beber”. Esta frase, pronunciada por Mathew Maule al ser ajusticiado, es el foco que ilumina todas las escenas. Hay una maldición y, por tanto, un fatalismo que hará mella en las siguientes generaciones. Los personajes son actores de un drama social que va mostrando la ridiculez de las posturas engreídas que desprecian a las personas humildes, que piensan y obran con libertad, es decir, fuera del orden puritano establecido. Al mismo tiempo, la calidad de la prosa de Hawthorne destaca también el encanto de lo espontáneo, de la expresión personal libre, de las buenas obras e, incluso, de la piedad y seriedad religiosa realizadas con sincera espiritualidad. 


Gabriel García Márquez. Vivir para contarla. Bogotá. Grupo Editorial Norma. 2002.
En éste libro García Márquez confiesa los libros que marcaron su vida literaria: 
Destaca particularmente: La casa de los siete tejados. Nathaniel Hawthorne “me marcó de por vida”

domingo, 7 de octubre de 2012

55. LOS JUEGOS FLORALES


Flora con cupidos portando coronas de flores, óleo de Adriaen van der Werff (1688).


Juegos Florales
Los Juegos Florales o Floralia (latín: Ludi Floreales) fueron instaurados en la antigua Roma, celebrándose del 28 de abril al 3 de mayo. Están dedicados a la diosa Flora. Su celebración es anual desde 173 a. C. Estos juegos, como otros juegos romanos, tenían un origen religioso. 
La gente vestía ropas multicolores, con las que imitaban la policromía de las flores del campo. Por la noche se iluminaban las calles para prolongar la diversión. En este día las prostitutas ofrecían rosas a la Diosa y bebían menta, ya que posee cualidades afrodisíacas.
Desde entonces, la cultura occidental mantuvo los festejos y, con el tiempo, devinieron certámenes literarios en varios países.


Juegos Florales en Roma
Se celebraban en Roma el cuatro de las calendas de mayo, esto es, el 28 de abril, celebrándose por primera vez el año de Roma 515, 241 a.d C y en ellos se emplearon las multas en que fueron condenados aquellos que se habían apropiado de las tierras de la República. Desde aquel tiempo hasta el año de Roma 580, no se festejaron anualmente sino solo cuando lo pedía la intemperie de las citaciones o si así lo mandaban los libros de las Sibilas pero el del reglamento de las primaveras, del cual se habían experimentado consecuencias dañosas, empeñó al senado a promulgar un edicto que decía que se celebrasen en adelante anualmente.
 Se mezclaron en ellos en progresión de los tiempos muchas cosas indecentes. Eran pues estos juegos, hablando con propiedad, la fiesta de las rameras o cortesanas. Eran vistas de día todas en cueros sobre el teatro y de noche corrían por la ciudad con antorchas danzando al son de las trompetas, haciendo muecas y gestos lascivos, acompañados de canciones impúdicas. Estando Catón de Utique un día presente en esta celebridad, no se atrevió el pueblo a pedir que apareciesen las mujeres definidas. Advertido pues Catón por Favonio su amigo que estaba sentado a su lado, de que era su presencia la que contenía al pueblo, salió del teatro por dejarle la libertad de que viese aquellas danzas, según su costumbre, como así mismo por no manchar su vista con espectáculo tan infame. El pueblo manifestó grandes expresiones de aplauso, cuando vio que salía Catón, hizo que compareciesen las cortesanas, reconociendo entonces por semejante operación que tenían más miramiento respetuoso a un solo hombre que a toda aquella gran asamblea. Este suceso lo refieren Valerio Máximo y Séneca. Se mofa Marcial en una de sus epigramas de la conducta de Catón y Juvenal da una idea terrible del reglamento de los juegos Florales.

En la actualidad los Juegos Florales se celebran en muchos lugares, son certámenes literarios promotores y difusores de una lengua, en los que se premian obras literarias en prosa y en verso.



viernes, 24 de agosto de 2012

54. HERRAMIENTAS PARA ESCRITORES: Concreto versus abstracto

Concreto versus abstracto


El texto que sigue pertenece al ensayo literario Aprender a escribir, de Alicia Steimberg. Como de costumbre, publico sólo algunos extractos, pero te recomiendo leer el libro completo. Presta atención a lo que explica la autora a continuación, porque es uno de esos "secretos" del oficio que resultan reveladores.
Por Alicia Steimberg

Textos buenos y textos malos


Mis observaciones sobre los numerosos textos malos —y malísimos— que llegan a los concursos literarios han sido muy útiles para enseñarme, por contraste con los buenos, qué es lo que calificamos como texto malo. Quiero decir texto desechable. Siempre que soy jurado de concursos literarios me pregunto por qué fallan algunos de esos textos que están correctamente escritos pero cuya lectura resulta insoportable. Y cómo hacemos los miembros del jurado para descubrir y seleccionar los textos buenos que van a resultar finalistas y candidatos para los premios y ponernos tan fácilmente de acuerdo. Una respuesta inmediata es que los buenos textos son muy pocos y se diferencian nítidamente de los demás. [...] Los miembros del jurado siempre arribamos a la misma conclusión: aproximadamente el noventa por ciento de las obras recibidas son malas o malísimas. Aunque decir que son malas no explica bien el fenómeno. Lo mejor sería decir sencillamente que “no son”. Claro que si fuera al revés sería sorprendente, porque la convocatoria no exige ningún requisito en particular para participar en el concurso; es para todo aquel que pueda llenar hasta cinco páginas con escritura y mandarlos.
[...] Pero nos falta una de esas preguntas que no podemos pasar por alto (¿Adónde van a morir los pajaritos? ¿Adónde van las medias desaparecidas que dejan a sus compañeras sin par después de un lavado de ropa?): ¿Qué hacer con ese noventa por ciento de textos enviados al incinerador de papeles una vez terminado el concurso? Yo le encontré una invalorable utilidad: me enseñaron a determinar —sin demasiado rigor— por qué un texto es malo y en qué se diferencia de un texto bueno a fuerza de mostrar casi siempre las mismas fallas y defectos, principalmente la ausencia de dos cualidades, visualidad y carácter concreto.
El texto malo [...] trata de relatar una historia sin particularizar. Habla de un grupo de personas que salieron de viaje y sigue adelante sin haber dicho nada que permita al lector formarse una imagen visual de ellos: no se sabe si partieron de Buenos Aires en tren o de Santiago del Estero en una carreta arrastrada por bueyes, ni si esto último, lo de la carreta tirada por bueyes, sucedió en el año 1801 o en el año 1998, cuando se hizo una evocación de las costumbres camperas de otrora en Venado Tuerto. No se sabe si los turistas son de clase acomodada y van en avión a Hawaii en el año 1950, o si son cristianos que estaban escondidos en las catacumbas y un día que salieron a tomar aire fueron apresados por los guardias romanos y llevados al Coliseo para que se los comieran los leones.
Si el “cuento” sigue como la frase inicial: “Un grupo de personas salió de viaje”, abstracto, general, sin nada para “ver” con los ojos de la mente, y el lector salta tres páginas y se encuentra en medio de un túnel oscuro, el texto, sin ninguna duda, se irá a ese lugar donde mueren los pajaritos y van a caer las medias perdidas sin su compañera.

Visualización. Concreto versus abstracto


Veamos cuáles son esas dos características de un buen texto narrativo de ficción que observé en el comienzo de la mayoría de los libros calificados como excelentes. Pero aun antes de enunciarlas debo advertir que estos dos parámetros no son suficientes para escribir un buen texto: también están presentes en muchos bodrios y bazofias. Lo que quiero decir es que en la gran mayoría de los textos que son buenos, por muy variados motivos, se dan estas características. Eso es todo. La norma se puede formular de esta manera:

En un buen texto de ficción, prácticamente desde el primer párrafo, el lector puede imaginar visualmente lo narrado.
En todos esos buenos textos hay una preeminencia de lo concreto sobre lo abstracto.

[...] Veamos, en una lista de libros de ficción, todos tomados al azar de los estantes de mi biblioteca, las líneas con que comienza el texto:

Los viernes de la eternidad, de María Granata:
Se quedó mirándolo, quieta como una langosta. Y hasta es posible que haya crujido. Con las manos no pudo hacer nada, ni siquiera santiguarse, y pese a que sus ojos estaban a punto de reventar a fuerza de desorbitados, tuvo entereza.
[...]
El silenciero, de Antonio Di Benedetto:
La cancel da directamente al menguado patio de baldosas. Yo abro la cancel y encuentro el ruido.
Lo busco con la mirada, como si fuera posible determinar su forma y el alcance de su vitalidad. Viene de más lejos de los dormitorios, de un terreno desocupado que yo no he visto nunca, los fondos de una casa espaciosa que emerge en otra calle. 
Marianela, Benito Pérez Galdós:
Se puso el sol. Tras el breve crepúsculo vino tranquila y obscura la noche, en cuyo negro seno murieron poco a poco los últimos rumores de la tierra soñolienta, y el viajero siguió adelante en su camino, apresurando su paso a medida que avanzaba el de la noche.
[...]
Ulises, de James Joyce:
Imponente, el rollizo Buck Mulligan apareció en lo alto de la escalera, con una bacía desbordante de espuma, sobre la cual traía, cruzados, un espejo y una navaja. La suave brisa de la mañana hacía flotar con gracia la bata amarilla desprendida. 
“Bola de sebo”, de Guy de Maupassant:
Durante varios días consecutivos habían cruzado por la ciudad jirones del ejército derrotado. No se trataba de la tropa, sino de hordas desbandadas. Los hombres llevaban barbas crecidas y sucias, uniformes andrajosos, y avanzaban con paso cansado, sin bandera, sin regimiento.
[...]
En el curso de esta investigación sobre la visualidad del texto, que no he descubierto yo, sino de la cual habla ya Borges en 1935, en el primer prólogo a Historia universal de la infamia, cuando dice en su autocrítica a los cuentos del volumen “la reducción de la vida entera de un hombre a dos o tres escenas”, y enseguida: “ese propósito visual rige también el cuento ‘Hombre de la esquina rosada’”; en esta investigación, decía, no sólo está involucrada la vista, sino también otros sentidos. Observen que entre los ejemplos de comienzos de novelas y cuentos, no sólo se apela a lo visual: El silenciero, de Antonio Di Benedetto, hace una increíble fusión entre lo visual y lo auditivo.
[...] Una vez escrito un texto hay que revisarlo, y si se nota una acumulación de generalizaciones y abstracciones, será bueno nutrirse de ejemplos acerca de cómo comienzan sus textos los buenos autores de ficción. Cómo los comienzan y cómo los siguen. [...]

Fuente: Alicia Steimberg, Aprender a escribir (Fatigas y delicias de una escritora y sus alumnos), Ed. Aguilar, 1ª edición, 2006.

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