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18 DE ENERO DE 2009 COMENCÉ A POSTEAR LOS EJERCICIOS REALIZADOS EN EL TALLER LITERARIO DE *EL CLUB DE LOS POETAS VIVOS*, UN GRUPO DE MSN, QUE ME QUEDARON DE RECUERDO DE AQUELLA ÉPOCA INOLVIDABLE, MUY CREATIVA Y DE GRAN AMISTAD.

Después de publicar los ejercicios literarios, me dediqué a postear textos que me interesaron por su contenido sobre diversos temas humanísticos.

SI ALGÚN VISITANTE OSADO QUIERE HACER LOS EJERCICIOS EN LOS COMENTARIOS, ME ENCANTARÁ COMENTARLO Y/O AGREGARLO.





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martes, 10 de diciembre de 2013

98. “LA MUERTE Y LA BRÚJULA”, UN CUENTO ESENCIAL DE JORGE LUIS BORGES Por Andrea Delfini



Análisis literario
http://www.medicosescritores.com.ar/Copia%20(3)%20de%20semblanzas.htm

“LA MUERTE Y LA BRÚJULA”, UN CUENTO ESENCIAL DE JORGE LUIS BORGES

Por Andrea Delfini

Existe un prejuicio acerca del acceso a los textos de Borges debido a su complicación. Es un autor complejo que requiere de una gran atención, paciencia y relectura; desde el punto de vista gramática sus construcciones son estratégicamente trabajadas, en eso radica, entre otras cosas, su distinción como uno de los más destacados escritores de las letras hispanas.

Pero la lectura de Borges, por su complejidad, plantea un desafío que los lectores ávidos de buena literatura no podemos ignorar.

Hay un cuento, que en este artículo me interesa particularmente comentar, punto de partida a una lectura más profunda del resto de la obra de este autor. Se trata de “La muerte y la brújula” (LMB de ahora en más). Esta obra aparece publicada en Ficciones (1944); por su género está emparentada con el policial, más específicamente con la serie británica, representada por Poe (Dupin), Conan Doyle (Sherlock Holmes), llegando a Chesterton (Padre Brown).

Borges toma el policial para parodiarlo(1) a través de distintas estrategias: por un lado invierte la ecuación, el detective va a ser la víctima; el criminal es quien construye el relato (quien realiza la síntesis final es Red Scharlach, el asesino); el crimen verdadero aparece al final y no como en la saga policial, en una primera instancia para ser investigada; quien tiene la verdad es el comisario, no el detective.

La categoría de los sospechosos es otra de las supresiones que el relato despliega para diferenciarse del género.

Finalmente Lönrot (el detective) es esquemático, niega los datos de la realidad, construye una realidad con una trama interesante que conviene más a su arquetipo enraizado en la tradición del policial de enigma.

Dados todos estos elementos de la parodia sostenemos que LMB transcurre en un Buenos Aires enmarcado en lo onírico, según declaraciones de su propio autor; hay un disloque topográfico, un nuevo orden impuesto por la nominalización extranjera a lugares reconocibles de la ciudad en los años ’40.

Si recorremos los escenarios, la puesta en escena de las muertes del relato y el pretendido recorrido que el asesino urde para tramar su último y verdadero crimen, vamos a transitar un camino sugerido al asesino por el propio Lönrot, “puro razonador, un Auguste Dupin” con algo de “aventurero” y “hasta de tahúr”.

El primer crimen ocurre en el Hotel du Nord. “El Hotel du Nord está en el Norte, como el Plaza”(2) *;el narrador lo describe como un “alto prisma que domina el estuario cuyas aguas tienen el color del desierto” , alusión clara a nuestro Río de la Plata.

Si seguimos la lógica de Treviranus (2) **, es él quien encuentra la verdad del caso: su pensamiento pragmático acierta con la trama en primera instancia. Para Lönrot su juicio es “posible pero no interesante” aspecto que denota la lectura que hará del resto de las “huellas” que el asesino tenderá como una verdadera trampa. Treviranus no va a perder tiempo en supuestas “supersticiones judías”, que para Lönrot son la explicación del crimen.

Hay otros elementos topográficos que espejan y reproducen otras topografías borgeanas del Buenos Aires orillero, aquel de la esquina rosada, que aparece en poemas y relatos del autor.

El segundo crimen se comete en el occidente “un callejón final de tapias rosadas” un 3 de enero. El cuerpo de un “hombre emponchado, yacente”, cubierto de sangre, con una puñalada en el pecho, la inscripción en la pared, continúan con el designio.

Un mes después, casualmente 3 de febrero, se comete el supuesto tercer crimen, aunque el cuerpo no aparece. Otra vez, a la explicación hasídica de Lönrot, Treviranus opone un: “¿Y si la historia de esta noche fuera un simulacro?” que va a ser otra vez la visión acertada del crimen.

En un mapa de esa Buenos Aires onírica, los tres puntos de hallazgo del crimen forman un triángulo. La solución del cuarto y último crimen completaría la figura de un rombo, trazado en un mapa que Lönrot descubre luego de cien días de “sedentaria investigación”. Gracias a la brújula y a su estudio del Tetragrámaton (“el inefable nombre de Dios; la tesis de que Dios tiene un nombre secreto, en el cual está compendiado su noveno atributo, la eternidad”), Lönrot descubre la posibilidad de ese cuarto crimen, en el otro vértice del rombo.

Ese laberinto es una trampa para el intelectual Lönrot, lo único no previsto, aparece repetido en la quinta de Triste-le-Roy, cuarto vértice del rombo: “Vista de cerca, la casa de la quinta de Triste-le roy- abundaba en inútiles simetrías y repeticiones maniáticas: a una Diana glacial en un nicho lóbrego correspondía en un segundo nicho otra Diana; un balcón se reflejaba en otro balcón; dobles escalinatas se abrían en doble balaustrada”. Aparecen aquí dos temáticas borgeanas por excelencia, el tema del laberinto y el tema del doble, de los espejos. Teniendo en cuenta que un rombo es la figura proyectada en espejo de un triángulo, se solventa la tesis del investigador. Justamente este cuarto vértice, la quinta de Triste-le- Roy cuya geografía alude al tan mentado Adrogué del autor, es el punto de encuentro para su propia muerte.

Así como existe un Buenos Aires onírico, duplicado, visto bajo el velo de una mirada diversa, la casa de la espera tramposa reproduce esta posibilidad múltiple, esta metáfora que Borges se encargó de tematizar en numerosos relatos y ensayos.

Este es sólo un relato, pero como todo en el universo borgeano posee en su interior gran parte de la temática que va a desplegarse en el resto de la obra.

Una recomendación para enriquecer la lectura de Borges y su posibilidad de ser leída desde lo intertextual es explorar otras lecturas de Poe (especialmente “La carta robada”) y de Chesterton con su inigualable padre Brown.

 Referencias

(1)     Bastos, María Luisa, Relecturas, Hachete, Bs.As., 1989, (Cap. VIII “La muerte y la brújula, modelo de repercusiones incalculables de los verbal” pág 123 – 138).

(2)     * Ruiz Díaz, Borges enigma y clave, Buenos Aires, Nuestro tiempo, 1955, pág. 38.

“Buenos Aires es un puerto como Toulon y Liverpool. El antiguo paseo de Julio -la Rue de Toulon – era la calle del puerto. Bajo las especies de un locativo francés, Triste le Roy, alude crípticamente al triste destino de Eric Lönrot: la raíz germánica escandinava de Eric es forma nórdica equivalente a la latina rex” .

** También los nombre propios concentran bajo su apariencia escandinava o sajona significados simbólicos: así Eric Lönrot quiere decir “rey rojo” Red Scharlach, Rojo escarlata; el apellido Treviranus está fabricado sobre la palabra latina tresviri (triunvirato), “El comisario es tres en uno, y reúne características del comisario y detective clásicos del policial y capta la trama tendida por el pistolero”.

Notas relacionadas

LA VIDA DE JORGE LUIS BORGES

Nacido el 24 de agosto de 1899 en Buenos Aires, e hijo de un profesor, estudió en Ginebra y vivió durante una breve temporada en España relacionándose con los escritores ultraístas. En 1921 regresó a Argentina, donde participó en la fundación de varias publicaciones literarias y filosóficas, como Prisma (1921-1922), Proa (1922-1926) y Martín Fierro, en las que publicó esporádicamente; escribió poesía lírica centrada en temas históricos de su país, que quedó recopilada en volúmenes como Fervor de Buenos Aires (1923), Luna de enfrente (1925) y Cuaderno San Martín (1929). De esta época datan sus relaciones con Ricardo Güiraldes, Macedonio Fernández, Alfonso Reyes y Oliverio Girondo.

En la década de 1930, a causa de una herida en la cabeza, comenzó a perder la visión, hasta quedar completamente ciego. A pesar de ello, desde 1938 a 1947 trabajó en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires y, más tarde, llegó a convertirse en su director (1955-1973). Conoció a Adolfo Bioy Casares y publicó con él Antología de la literatura fantástica (1940).
A partir de 1955 fue profesor de Literatura inglesa en la Universidad de Buenos Aires. Durante esos años, fue abandonando la poesía en favor del cuento, género literario que recreó y por el que ha pasado a la historia.

Sin embargo, se inició en la literatura con ensayos filosóficos y literarios, algunos de los cuales se encuentran reunidos en Inquisiciones (1925). Historia universal de la infamia (1935) es una colección de cuentos basados en criminales reales. En 1955 fue nombrado académico de su país y hacia 1960 su obra era valorada universalmente como una de las más originales de la literatura hispanoamericana. A partir de entonces se sucedieron los premios y los reconocimientos. En 1961 compartió el Premio Formentor con Samuel Beckett, y en 1980 el Cervantes con Gerardo Diego. Murió en Ginebra, el 14 de junio de 1986.

Los Cuentos

A lo largo de toda su producción, Borges creó un mundo fantástico, metafísico y totalmente subjetivo. Su obra, exigente con el lector y de no fácil comprensión, debido a la simbología personal del autor, ha despertado la admiración de numerosos escritores y críticos literarios de todo el mundo. Describiendo su producción literaria, el propio autor escribió: “No soy ni un pensador ni un moralista, sino sencillamente un hombre de letras que refleja en sus escritos su propia confusión y el respetado sistema de confusiones que llamamos filosofía, en forma de literatura”.

Ficciones (1944) está considerado como un hito en el relato corto y un ejemplo perfecto de la obra borgeana. Los cuentos son en realidad una suerte de ensayo literario con un solo tema en el que el autor fantasea desde la subjetividad sobre temas, autores u obras; se trata, pues, de una ficción presentada con la forma del cuento en el que las palabras son importantísimas por la falsificación (ficción) con que Borges trata los hechos reales. Cada uno de los cuentos de Ficciones es, a decir de la crítica, una joya, una diminuta obra maestra. Además, sucede que el libro presenta una estructura lineal que hace pensar al lector que el conjunto de los cuentos conducirán a un final con sentido, cuando en realidad llevan a la nada absoluta. Otros libros importantes del mismo género son El Aleph (1949) y El hacedor (1960).

Borges fue un devorador de conocimientos y estudió con detenimiento y profundidad la obra de un gran número de escritores y pensadores, especialmente los de lengua inglesa y los españoles del siglo de oro; entre los primeros se encuentran Chesterton, Joseph Conrad, Robert Louis Stevenson, Rudyard Kipling, Thomas de Quincey, y entre los segundos, Francisco de Quevedo y Miguel de Cervantes, especialmente su Quijote. Así, de todo este rico panorama extrajo no solamente motivos e ideas, sino que incluso rehizo fragmentos apócrifos pasados por su universo literario. Y así planteó unos temas recurrentes en sus obras que arrancan de la condición humana como centro y divagan sobre el tiempo, el destino o la muerte, no de una manera lineal, sino entre serpenteantes laberintos y teniendo siempre un trasfondo filosófico (i).

(i) Borges, Jorge Luis, Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2000. © 1993-1999 Microsoft Corporation.                                          

4 comentarios:

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

Gracias Marta por acordarte de mí, con esto de los círculos de Google, me cuesta encontrar muchos blogs. Ayer anduve por acá.
Te deseo una Santa Navidad y un Año Nuevo mejor de este que ya estamos terminando.
Con ternura
Sor.Cecilia

MARTA ALICIA PEREYRA BUFFAZ dijo...

¡Gracias, Cecilia, por tu visita!

A mí me pasa lo mismo con los círculos: me confunden y me pierdo. Los blog han quedado relegados por las otras redes sociales. Sospecho que en cualquier momento los cierran.

Un abrazo.

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_______*Equilíbrio__Dignidad__Benevolencia*
______*Fe_Bondad_Paciencia_Ventura _Fuerza*
____*Tenacidad-Prosperidad--_Reconocimento***
__*Son mis deseos Feliz Navidad y Año Nuevo 2014*
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Cecilia Montoya dijo...

Recuerdo que el primer libro de Borges, que leí en la escuela, fue Ficciones y de allí puedo decir que es un escritor apasionante. Aunque no han sido muchos, los libros de su autoría que he leído, te digo que me gusta su estilo.
Pasé para saludarte y desearte un Feliz 2014, lleno de alegría y felicidad...pero de la auténtica. Un abrazo enorme.

MARTA ALICIA PEREYRA BUFFAZ dijo...

¡¡Gracias, Cecilia, por tu saludo!!

Te deseo que se cumplan tus sueños en este 2014.

Un beso.

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